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El genio y la genialidad de Henry Ford (sus inicios parte I)

1 comentario

En esta ocasión, y en contrapsición a anteriores entradas de caracter más personal, voy a hacer mención a la obra de un personaje famoso. Quiero introducir un tema sobre el que hace ya tiempo llevo investigando. Voy a ir describiendo en diferentes entradas la obra de Henry Ford, y lo que esta supuso para nuestra vida diaria.

No quiero limitarme simplemente a hablar de los avances técnicos y productivos que introdujo, sino que quiero tocar sobre todo los cambios de mentalidad y a la larga de funcionamiento que introdujo en la sociedad. Ford tuvo la visión de un nuevo modelo de sociedad. Una caracterizada tanto por la producción en masa como por el consumo en masa.  Se dice que Ford puso los cimientos del siglo XX, generando una sociedad de consumo que llevó al surgimiento de una enorme clase media.

SUS INICIOS

El pequeño Henry Ford

Henry Ford nació en una granja de Dearnborn en Michigan en 1863. En contra de lo que podria pensarse, no fundó Ford Motor Company en su juventud, sino que tuvo que esperar hasta 1903, ya con 40 años, para iniciar su legendaria empresa. Es decir, no se trata de un triunfador precoz con todos los medios a su alcance, sino de alguien que salió desde la nada y forjó un imperio a base de talento, esfuerzo y coraje.

Granja donde creció Henry Ford

Su padre era un inmigrante irlandés y su madre era hija de inmigrantes belgas. Cuando Henry era joven su padre le regaló un reloj de bolsillo que desmontaba y volvía a montar como pasatiempo, haciendo lo mismo con los relojes de sus amigos y vecinos, ganándose así una gran reputación en la reparación de los mismos.

Padres de Henry Ford

Henry quedó hundido cuando murió su madre en 1876. Su padre daba por hecho que Henry continuaría con su obra en la granja, pero los planes del joven Henry eran muy diferentes, ya que nunca le había gustado el trabajo de granja. En 1879, con 16 años, Henry se independizó y se fue a vivir a Detroit, donde comenzó a trabajar como aprendiz de mecánico.

El joven Henry Ford

En 1882, con 19 años, volvió a la granja familiar, donde cogió práctica manejando un motor de vapor de granja marca Westinghouse. Tiempo después fue contratado por la propia Westinghouse realizando el mantenimiento de sus motores. Durante este período Henry cursó la carrera de contabilidad en el Instituto de Negocios de Detroit.

Motor de vapor de granja marca Westinghouse

En 1888, con 15 años, Henry Ford se casó con Clara Bryant, quien procedía de una familia granjera mucho más acaudalada. Como pareja sacaron adelante su propia granja familiar. En 1893 tuvieron su único, Edsel, que años después sucedería al patriarca Henry al frente de Ford Motor Company.

Henry y Clara Ford

Edsel Ford

Edsel tendría después cuatro hijos con Eleanor Clay, entre los cuales constan figuras importantes de la compañía Ford como Henry Ford II y William Clay Ford.

Henry Ford II

William Clay Ford Senior, quien también fue dueño de los Detroit Lions

Este último fue padre de William Clay Ford Junior, también conocido como Bill Ford, quien hasta 2006 fue presidente de Ford Motor Company, cediendo después el testigo a Allan Mulally para que salvara a la compañía de la bancarrota sin necesidad de recurrir al rescate de gobierno, tras sus años de experiencia en Boeing.

Bill Ford

Alan Mulally

Los abuelos Henry y Clara adoraban a sus nietos, motivo por el cual instalaron en su propia casa familiar una piscina interior, un bolera e incluso una granja en miniatura para el deleite de los pequeños. Edsel murió con 50 años, sobreviviéndole ambos padres.

Familia Ford

Una de las casas de Henry Ford

INICIO DE SU CARRERA

En 1891, con 28 años, Henry entró a trabajar en la Edison Illuminating Company como ingeniero.

Henry Ford (derecha) trabajando como ingeniero en la Edison Illuminating Company en Detroit

Tras su promoción a ingeniero jefe con 30 años, decidió que ya tenía el tiempo y el dinero necesario para comenzar sus experimentos personales con los motores de gasolina, que ya habían comenzado a dar que hablar durante el último tercio del siglo XIX.

Primer taller de Henry Ford, en su propia casa

Estos experimentos culminaron en 1896 en la fabricación de un vehículo autopropulsado al que llamó el Cuadriciclo Ford. Lo estuvo probando, y tras ello comenzó a idear maneras de mejorarlo.

Cuadriciclo de Ford

Ford conoció al propio Thomas Alva Edison en 1896. Este vió con buenos ojos los experimentos de Ford y le animó a que continuara con su trabajo. Fue así como Ford diseñó y construyó su segundo vehículo, que terminó en 1898. Ya en 1899, con 36 años, Ford renunció a su puesto en la Edison Company y fundó la Detroit Automobile Company con el respaldo económico de un inversor procedente de la industria maderera. Sin embargo, ni la calidad ni el precio de los automóviles producidos eran tan buenos como Henry quería. La compañía cayó en picado, y finalmente, en 1901, se disolvió.

Ford y Edison, quienes se convertirían en amigos inseparables

Ford diseñó y construyó en 1901 un, por aquel entonces, brillante coche de carreras de 26 cv. A raíz de este éxito, algunos de los inversores de la fallida Detroit Automobile Company fundaron la Henry Ford Company en ese mismo año, con Henry Ford como ingeniero jefe. Pero no duraría mucho, ya que incorporaron a la empresa personas con las que Ford no se encontraba agusto, lo que le hizo dejar la compañía, haciendo gala de un carácter difícil que marcaría su carrera, al igual que lo hizo su brillantez. Una vez que Ford había dejado la empresa, los propietarios la rebautizaron como la Cadillac Automobile Company.

Logo de Cadillac en 1902

Ford siguió perseverando, y en 1902 terminó su otro coche de carreras, esta vez de 80 cv, llamado 999, con el que Barney Oldfield ganaría la llamada Manufacturers’ Challenge Cup en Octubre de ese mismo año, marcando el record de velocidad de la pista.

El 999 de Ford siendo arrancado

Lo curioso de todo esto es que Henry Ford no era ningún fanático de la velocidad ni de las carreras, sino más bien un tipo tranquilo. Pero como él mismo reconoce en su autobiografía, llegado un momento, no había otra forma de darse a conocer entre el gran público que la de ganar alguna de estas carreras. Era algo así como un circo donde solo era posible impresionar a la gente a base de ganar carreras. El hecho de que su coche fuera el más rápido y el mejor fue lo que hizo que el boca a boca comenzara a funcionar, y sus obras adquirieran verdadera fama en estos inicios. De la visión del propio Ford respecto a sus comienzos hablaré con mucho más detalle en la siguiente entrada…

Merece la pena escuchar su punto de vista.

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Autor: Adrian Sancho Chastain

Ingeniero en ciernes enamorado de la naturaleza y deseoso de aprender y mejorar, teniendo los ojos puestos siempre en quien me ha dado todo lo que tengo, Dios. Aquí puedes ver mi perfil de manera más detallada: http://es.linkedin.com/in/adriansancho/

Un pensamiento en “El genio y la genialidad de Henry Ford (sus inicios parte I)

  1. sin duda un gran hombre lastima que sus ideas politicas no fuesen muy democraticas

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