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Coincidence is God's way of being anonymous

Gracias al Rey

1 comentario

Acabo de llegar de Toledo, de la Conferencia de Hombres llamada Traspaso Generacional, y no puedo más que dar gracias.

http://conferenciadehombres.com/

La verdad que, para variar, no tenía muchas ganas de ir. Pero Dios dispone en la vida de uno a las personas necesarias para lograr su voluntad, que finalmente es lo que nos hace más felices y más nos satisface. Desgraciadamente, vez tras vez las personas atendemos más a las apetencias y a la pereza, que a lo que realmente nos conviene. Y con Dios generalmente lo que conviene supone un esfuerzo, lo cual hace que el resultado final sea mucho más sastifactorio a todos los niveles. Pero a veces cuesta verlo de antemano.

Yo doy gracias porque me siento realmente privilegiado a ojos de Dios. Siento en mi corazón, independientemente de si es real o no, que soy su preferido. La niña de sus ojos como dice una canción. Y así lo siento, porque realmente me da tanto, tanto y tanto. No me da lo que me apetece o lo que pienso que sería lo mejor, sino que me da lo que realmente necesito y lo que verdaderamente me llena.

Lo mejor de todo es que Dios siempre trabaja a través de lo que muchos suelen llamar casualidades. Quien cree en el verdadero Dios, sabe que no existe tal cosa como la suerte o las casualidades, todo tiene un propósito, hasta la cosa más pequeña que pase en nuestro día. Todo está ahí para nuestro aprendizaje, para nuestro crecimiento y sobre todo para nuestro bien a largo plazo. Dios trabaja a través de las “casualidades” y la “suerte” para que aquellos duros de corazón no vean lo evidente, y que sólo los que tengan el corazón cercano a Él puedan percibir.

Es tan bello darse cuenta como Dios todo lo dispone para nuestro bien. Todo, incluso lo más desagradable que pueda pasar en nuestra vida, tiene el propósito de hacernos bien en el largo plazo. Y recalco lo de largo plazo, porque Dios trabaja a largo plazo, que es como realmente se deben enfocar todos los aspectos de la vida, en buscar que es lo mejor para el día de mañana, no para el aquí y el ahora.

Si uno hace el ejercicio de mirar atrás, buscando el propósito en todo lo que le ha sucedido, puede ver como Dios fue trazando su plan en su propia vida. Lo díficil, y lo que Dios exige, es la fe en que Él, igual que ha sido siempre fiel, va a seguir siéndolo, a pesar de que no veamos a dos palmos de nuestras narices, y no podamos prever lo que va a ocurrir ni dentro de dos minutos. Dios requiere que las personas crean que el les va a proveer de todo lo que necesiten, y más.

Dios requiere un salto de fe, como ocurría en una de las películas de Indiana Jones.

Dios requiere que arriesguemos aquello que pensamos que necesitamos, con la cofianza de que Él no va a dejarnos caer. Por ejemplo, cuando nosotros damos dinero a quien lo necesita, no de lo que nos sobra, sino de lo que realmente pensamos que necesitamos, Dios lo ve y multiplica ese dinero que viene de vuelta, no se sabe como, pero en la cantidad justa para proveernos en todas nuestras necesidades. Pero eso sí, primero se requiere dar el salto de fe, y nunca nadie puede tener la certeza al 100% de que Dios nos va a recoger en nuestra caída libre. Hay que creer.

Y cuando uno se acerca a Dios y comienza a concerle, se da cuenta de que entre otras cosas Dios es fiel, y nunca va a fallarnos. Incluso si alguna vez sentimos en ese corazón nuestro que quiere todo aquí y ahora, que Dios nos ha fallado, con el tiempo siempre vamos a darnos cuenta de que lo que parecía un fallo, o una falta de fidelidad, al final era realmente lo mejor para nosotros. Porque Dios siempre mira por nuestro bien a largo plazo, dándonos lo que necesitamos en la cantidad justa que requerimos.

Estoy agradecido a Dios por muchas cosas, y entre ellas por enviar al pastor Jacobo Ramos a la conferencia de hombres de Toledo. Yo llevaba tiempo anhelando un encuentro con Dios a ese nivel espiritual, por encima de lo racional. Hay personas que realmente necesitan sentir al Espíritu Santo cerca de ellos, además de aprender de la palabra de Dios. Pero este hombre venido de Puerto Rico, como buen latino, llegaba al corazón de las personas y a su espíritu.

Sea como sea, yo me siento feliz y agradecido de poder haber atendido a sus predicaciones, porque realmente llegó al fondo de mi ser, no solo con su música, sino sobre todo con sus testimonios, que sentía que eran tan similares a mis vivencias que no podía hacer más que llorar, llorar y llorar, de lo cual doy gracias a Dios, porque es una gran suerte poder emocionarse así. No solo no me siento débil por ser así, sino que me siento fuerte por ello. Sentir a Dios así es un privilegio, como tantos otros que he recibido de mi Dios.

Doy gracias también a un gran amigo, Marvin, a través de quien Dios ha hecho todo esto posible. Dios me ha enseñado a través de él algo que yo nunca había sentido, el amor de hermano. La verdad que estoy tan agradecido con mi hermano que no se terminan las palabras. A veces me da miedo resultar pesado, pero siento una enorme gratitud por todo lo que ha hecho para que vayan a la conferencia 14 hombres de una iglesia donde la gran mayoría son mujeres, y donde la mayoría de la responsabilidad la asumen las propias mujeres, salvo casos excepcionales como los de mi amigo y otros dos hermanos.

Entre tantas cosas bellas, vivimos un momento increíble todos juntos reunidos en una habitación después de la cena. Yo no pensé que sucedería algo así, pero Dios todo lo dispone y siempre supera mis expectativas. De repente comenzamos a abrir nuestros corazones y nuestros sentimientos, lo unos con los otros, cosa rara entre hombres. Pero era tan emocionante y bello ver como hombres adultos abrían sus corazones entre lágrimas, hablando de todas las cosas que nos dolían, que nos preocupaban, que nos daban miedo, etc. Es algo realmente impresionante cuando ocurre algo así en un grupo de hombres, porque realmente tenemos mucho dentro y cuando lo expresamos es algo tan hermoso y tan gratificante. El amor de Dios se ha expresado sobre nosotros de tantas maneras este fin de semana. Mi amigo Marvin había organizado incluso que nuestras novias y esposas nos escribieran unas cartas de amor, que realmente ninguno esperábamos y que nos emocionaron. Es una bella herramienta para Dios.

Al final se nos hizo corto, porque era como un oasis en el desierto, nada más que teníamos la cabeza puesta en lo que allí sucedía, y realmente fue una gran liberación y una gran alegría. La música era maravillosa. Yo realmente no conozco la mayoría de las canciones cristianas, solo unas pocas. Aún así, todo lo que me transamite esa música, sobre todo la música de adoración, es tan grande y tan inexplicable, que no puedo más que dar gracias a Dios por darme ese corazón que puede sentir eso.

Dios me habló de muchas cosas allí, y entre otras cosas me dijo que siguiera escribiendo este blog. Yo se en mi corazón que Dios me va a utilizar para grandes cosas, enormes cosas. Y entre otras cosas, quiere utilizar mi habilidad para escribir y para describir cosas que suelen resultar difíciles de poner en palabras. Por eso quiere que yo desarrolle esa habilidad a través de este blog.

Una de las cosas que viví allá que es díficil de describir, la más grande que viví, fue el momento cuando un amigo, un hermano, me dio una verdadera enseñanza acerca del puro y verdadero amor de Dios. Cuando yo más quebrantado estaba, por el dolor que siento en mi corazón por cosas que hago que detesto hacer, cuando estaba a puro llanto y temblando, vino alguien y puso su mano en mi hombro, y sin decir nada permaneció allí mientras yo no podía parar de llorar y llorar. Yo no sabía quien era, ya que ni tan siquiera podía darme la vuelta por mi estado, pero percibía en mi corazón que era él.

Lo que sí que sentía es la presencia de un ángel de Dios, del propio Jesús, dándome consuelo, amor y paz. Era tan grande eso que sentía, que después no podía más que darle gracias, y no quería hacer más que abrazarle y decirle que realmente le quiero como mi hermano. Con eso que parece un pequeño gesto, yo comprendí tantas cosas del amor de Dios. Me transmitía tanto amor con su mano en mi hombro durante esos minutos que parecían nunca acabar. Pura herramienta de Dios. Y eso le dije, que era una gran herramienta para Dios, que era un honor para mi poder compartir con él cualquier momento.

Es un gran lujo lo que tengo en mi vida. No tengo trabajo, no tengo dinero, no tengo coche, o al menos no tengo dinero para repararlo, carezco de muchas cosas que anhelo, pero en mi corazón es como si ya las tuviera. Veo tan claro que mi Dios me da, me sigue dando, y me va a dar todo lo que yo anhelo y necesito, y muchísimo más, que es como si ya lo tuviera. En mi corazón yo ya siento que soy todo lo que puedo llegar a ser. Yo veo en mi corazón con claridad que cada cosa que hago, que digo, que toco, cuenta. Todo lo que hago sirve para un bien mayor, y para un maravilloso futuro. Tengo tan clara la fidelidad de Dios, que no tengo ninguna duda de que todo lo que hago me está acercando cada vez más a aquello que anhelo, que no puedo más que sentirme feliz y dar gracias, como si ya tuviera todo, porque por fe ya lo tengo.

Gracias a mi chica, por supuesto, porque ella me acerca a Dios más que nada ni nadie. Dios me habló sobre el matriomonio allí en Toledo, y si bien no quiero hablar de ello aquí porque lo considero algo privado entre mi futura esposa y yo, si que puedo decir que me despejó ideas y dudas que yo tenía, no sobre mi chica, sino sobre mis circunstancias. Dios valora el corazón. Nuestras circunstancias y nuestros problemas son pasajeros. Las cosas que realmente valora están en el nivel espiritual, que es el que perdura en el tiempo.

Yo se que he encontrado a mi esposa, y por eso cuando oro me refiero a ella como mi futura esposa, o la mujer que Dios ha puesto para mí en mi vida, y se que ella siente lo mismo de mí. Estoy orando por ello y se que Dios va a disponer de todo para nuestro matrimonio, porque además ya ha puesto en el corazón de muchas personas el ayudarnos para que nos podamos casar. Anhelo vivir en matrimonio, anhelo tener hijos, anhelo servir a Dios, anhelo poder ayudar a los demás, anhelo poder dar mi testimonio a otros, anhelo poder servir de inspiración a otros, anhelo enseñar a otros, anhelo conocer a gente que me inspire, anhelo encontrar a personas que me sirvan de ejemplo, anhelo encontrar a mi mentor, anhelo dejar atrás mi vieja naturaleza. Pero por fe, en mi corazón siento que ya lo tengo todo.

Gracias Dios, por todo. Me siento la niña de tus ojos, me siento el hijo preferido del Rey de Reyes. Gracias Padre.

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Autor: Adrian Sancho Chastain

Ingeniero en ciernes enamorado de la naturaleza y deseoso de aprender y mejorar, teniendo los ojos puestos siempre en quien me ha dado todo lo que tengo, Dios. Aquí puedes ver mi perfil de manera más detallada: http://es.linkedin.com/in/adriansancho/

Un pensamiento en “Gracias al Rey

  1. ¡Soy la mujer! Más afortunada del mundo.
    No puedo pedir mas a papito Dios, de lo que merezco.
    Te, amo. Y eres una bendición a mi vida

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