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Coincidence is God's way of being anonymous

El orgullo lleva a la deshonra, pero con la humildad viene la sabiduría.

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PROVERBIOS

  • El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
  • Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder. Más el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
  • Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Él provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo de los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuese grata a tu alma, la discreción te guardará; te preservará la inteligencia.
  • Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras, la cual abandona al compañero de su juventud y se olvida del pacto de su Dios. Todos los que a ella se lleguen, no volverán, ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
  • Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella.
  • Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal. Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos. Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto. No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección. Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.
  • Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia, porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas, y todo lo que puedes desear no se puede comparar a ella. Largura de días está en su mano derecha, en su izquierda riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz. Ella es el árbol de la vida a los que echan mano, y bienaventurados son los que la retienen. Jehová con sabiduría fundó la tierra, afirmó los cielos con inteligencia. Con su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos.
  • Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos, guarda la ley y el consejo, y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello. Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere, porque Jehová será tu confianza, y Él preservará tu pie de quedar preso.
  • Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia, no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca. No la dejes, y ella te guardará. Ámala, y te conservará. Sabiduría ante todo, adquiere sabiduría, y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá, ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza, corona de hermosura te entregará.
  • Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. El camino de los impíos es como la oscuridad, no saben en qué tropiezan.
  • Tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
  • Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite. Más su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte, sus pasos conducen al Seol.
  • Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa. Para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel. No sea que los extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño, y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo.
  • Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.
  • Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falos que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.
  • Para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos. Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan. Y la mujer caza la preciosa alma del varón.
  • Así es el que llega a la mujer de su prójimo, no quedará impune ninguno que la tocare.
  • Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento, corrompe su alma el que tal hace. Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será borrada.
  • Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas. Y todo cuando se puede desear, no es de compararse con ella.
  • Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan.
  • Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová. Mas el que peca contra mí, defrauda su alma. Todos los que me aborrecen aman la muerte.
  • Dejad las simplezas y vivid. Y andan por el camino de la inteligencia.
  • No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca. Corrige al sabio, y te amará.
  • El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
  • La mujer insensata es alborotadora, es simple e ignorante.
  • El hijo sabio alegra al padre, pero el necio es tristeza de su madre.
  • La mano negligente empobrece, mas la mano de los diligentes enriquece.
  • El que recoge en verano es hombre entendido, el que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
  • El que camina en integridad anda confiado, mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
  • Camino a la vida es guardar instrucción, pero quien desecha la reprensión, yerra.
  • Los labios del justo apacientan a muchos, mas los necios mueren por falta de entendimiento. La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
  • Lo que el impío teme, es lo vendrá, pero a los justos les será dado lo que desean.
  • El camino de Jehová es fortaleza al perfecto, pero es destrucción a los que hacen maldad.
  • Los labios del justo saben hablar lo que agrada, mas la boca de los impíos habla perversidades.
  • El peso falso es abominación a Jehová, mas la pesa cabal le agrada.
  • Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra, más con los humildes está la sabiduría.
  • La justicia del perfecto enderezará su camino, mas el impío por su impiedad caerá.
  • El hipócrita con la boca daña a su prójimo, mas los justos son librados con la sabiduría.
  • El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo, más el hombre prudente calla.
  • El que anda en chismes descubre el secreto, más el de espíritu fiel lo guarda todo.
  • Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño, más el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
  • Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartada de razón.
  • Hay quienes reparten, y les es añadido más, y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
  • El alma generosa será prosperada, y el que saciare, el también será saciado.
  • El que procura el bien buscará favor, mas el que busca el mal, éste le vendrá.
  • El que ama la instrucción ama la sabiduría, más el que aborrece la reprensión es ignorante.
  • La mujer virtuosa es corona a su marido, mas la mala, como carcoma a sus huesos.
  • El justo cuida de la vida de su bestia, mas el corazón de los impíos es cruel.
  • El camino del necio es derecho en su opinión, más el que obedece al consejo es sabio.
  • Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, más la lengua de los sabios es medicina.
  • El hombre cuerdo encubre su saber, mas el corazón de los necios publica la necedad.
  • El que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.
  • El alma del perezoso desea, y nada alcanza, mas el alma de los diligentes será prosperada.
  • Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada, y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
  • El que menosprecia el precepto perecerá por ello, mas el que teme el mandamiento será recompensado.
  • Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo, mas el que guarda la corrección recibirá honra.
  • El que anda con sabios, sabio será, mas el que se junta con necios será quebrantado.
  • El que detiene el castigo, a su hijo aborrece, mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.
  • La ciencia del prudente está en entender su camino.
  • Hay camino que al hombre le parece derecho, pero a su fin es camino de muerte.
  • Peca el que menosprecia a su prójimo, mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.
  • El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte.
  • El que tarda en airarse es grande de entendimiento, mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.
  • El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor, mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.
  • En el corazón del prudente rebosa la sabiduría, pero no es conocida en medio de los necios.
  • La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor.
  • La lengua apacible es árbol de vida, mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
  • La boca de los sabios esparce sabiduría, no así el corazón de los necios.
  • El corazón alegre hermosea el rostro, mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
  • El corazón entendido busca la sabiduría, mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
  • Todos los días del afligido son difíciles, mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.
  • Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación.
  • Jehová asolará la casa de los soberbios, pero afirmará la heredad de la viuda.
  • El corazón del justo piensa para responder, mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
  • Jehová está lejos de los impíos, pero Él oye la oración de los justos.
  • El oído que escucha las amonestaciones de la vida, entre los sabios morará.
  • El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma, mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.
  • El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría, y a la honra precede la humildad.
  • Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión, pero Jehová pesa los espíritus. Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo. Abominación es a Jehová todo altivo de corazón, ciertamente no quedará impune. Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal. Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
  • El corazón del hombre piensa su camino, más Jehová endereza sus pasos.
  • Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado, y adquirir inteligencia vale más que la plata.
  • Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes, que repartir despojos con los soberbios.
  • El sabio de corazón es llamado prudente, y la dulzura de sus labios aumenta el saber.
  • Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee, mas la erudición de los necios es la necedad.
  • El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios.
  • Panal de miel son los dichos suaves, suavidad al alma y medicina para los huesos.
  • Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte.
  • El que cubre la falta busca amistad, mas el que la divulga, aparta al amigo.
  • La reprensión aprovecha al entendido mas que cien azotes al necio.
  • En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.
  • El corazón alegre constituye buen remedio, mas el espíritu triste seca los huesos.
  • En el rostro del entendido aparece la sabiduría, mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra.
  • El que honra sus palabras tiene sabiduría, de espíritu prudente es el hombre entendido. Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio El que cierra sus labios es entendido.
  • Al que responde palabra antes de oír, le es fatuidad y oprobio.
  • El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se apresura con los pies, peca. La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego contra Jehová se irrita su corazón.
  • El que posee entendimiento ama su alma, el que guarda la inteligencia hallará el bien.
  • La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.
  • Dolor para su padre es el hijo necio, y gotera continua las contiendas de la mujer.
  • A Jehová presta el que le da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.
  • Castiga a tu hijo en tanto hay esperanza, mas no se apresure tu alma a destruirlo.
  • Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.
  • Cesa, hijo mío, de oír las enseñanza que te hacen divagar de las razones de la sabiduría.
  • Honra del hombre es dejar la contienda, mas todo insensato se envolverá en ella.
  • Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
  • No ames el sueño, para que no te empobrezcas. Abre tus ojos, y te saciarás de pan.
  • Hay oro y multitud de piedras preciosas, mas los labios prudentes son joya preciosa.
  • Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagará su lámpara en la oscuridad tenebrosa.
  • No digas: yo me vengaré. Espera a Jehová, y Él te salvará.
  • Los azotes que hieren son medicina para el malo, y el castigo purifica el corazón.
  • Todo camino del hombre es recto en su propia opinión, pero Jehová pesa los corazones.
  • Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia, mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.
  • Mejor es vivir en un rincón del terrado que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
  • El que cierra su oído al clamor del pobre, también el clamará y no será oído.
  • Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda.
  • El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.
  • Riquezas, honra y vida son la  remuneración de la humildad y del temor a Jehová.
  • Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
  • Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, y cesará el pleito y la afrenta.
  • No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas su maneras y tomes lazo para tu alma.
  • El hombre sabio es fuerte, y de pujante vigor el hombre docto. Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria.
  • Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos. ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá. Y dará al hombre según sus obras.
  • Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón.
  • No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes. Porque es mejor que se te diga: Sube acá, y no que seas humillado delante del príncipe a quien han mirado tus ojos.
  • Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene. Como zarcillo de oro y joyel de oro fino es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
  • ¿Hallaste miel? Como lo que te basta, no sea que hastiado de ella la vomites.
  • Comer mucha miel no es bueno, ni el buscar la propia gloria es gloria.
  • Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, así no conviene al necio la honra.
  • Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él. Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.
  • ¿Has visto al hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
  • En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que puedan aconsejar.
  • No te jactes del día de mañana, porque no sabes qué dará de sí el día.
  • Alábete el extraño, y no tu propia boca. El ajeno, y no los labios tuyos.
  • El avisado ve el mal y se esconde, mas los simples pasan y llevan el daño.
  • Gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa, son semejantes. Pretender contenerla es como refrenar el viento, o sujetar el aceite con la mano derecha.
  • El Seol y el Abadón nunca se sacian, así los ojos del hombre nunca están satisfechos.
  • Los hombres malos no entienden el juicio, mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas
  • El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
  • Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios, mas el que endurece su corazón caerá en el mal.
  • El que confía en su propio corazón es necio, mas el que camina en sabiduría será librado.
  • El necio da rienda suelta a toda su ira, mas el sabio al fin la sosiega.
  • Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma.
  • ¿Has visto al hombre ligero de palabras? Mas esperanza hay del necio que de él.
  • La soberbia del hombre le abate, pero al humilde de espíritu sustenta la honra.
  • Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en el ella confiado, y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader, trae su pan de lejos. Se levanta aun de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas. Considera la heredad, y la compra, y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios, su lámpara no se apaga de noche. Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca. Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso. No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Ella se hace tapices, de lino fino y púrpura es su vestido. Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. Hace telas, y vende, y da cintas al mercader. Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, y no como el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada. Su marido también la alaba. Muchas mujeres hicieron el bien, más tu sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura. La mujer que teme a Jehová, esa será alabada. Dadle el fruto de sus manos, y alábenla en las puertas sus hechos.

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Autor: Adrian Sancho Chastain

Ingeniero en ciernes enamorado de la naturaleza y deseoso de aprender y mejorar, teniendo los ojos puestos siempre en quien me ha dado todo lo que tengo, Dios. Aquí puedes ver mi perfil de manera más detallada: http://es.linkedin.com/in/adriansancho/

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